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Cardenal Rouco a los jovenes: las actividades esporádicas no bastan

¿Y después de la JMJ, qué?
Hasta ahora el cardenal Rouco no daba muchas respuestas concretas. Animaba a los jóvenes a evangelizar a otros jóvenes, repetía las palabras del Papa animándoles a implicarse en la vida eclesial o parroquial...
pero ayer en su discurso inaugural en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española se mostró mucho más concreto: las actividades esporádicas, como la JMJ, no son suficientes; hay que integrar a los jóvenes católicos en asociaciones.
Y si no, la alternativa es terrible: disolverse en el ocio inmoral, o esclavizarse ante la soledad adictiva del ordenador. Y, a medio plazo, perder la fe y la relación con la Iglesia.
En sus palabras: "La introducción de los jóvenes a los caminos de una vida cristiana seria, que aspira a la santidad, exige que se les ofrezcan ámbitos donde eso sea realmente factible. Será muy difícil que ese propósito fundamental de la pastoral juvenil cuaje realmente en hechos si los jóvenes participan en actividades apostólicas más o menos esporádicas y quedan luego abandonados a los ambientes y grupos de diversión despersonalizadora e inmoral, o se les deja solos consumiendo su tiempo aislados frente a alguno de sus aparatos informáticos o de comunicación".
"Es necesario ofrecerles cauces asociativos: a poder ser los ya conocidos y experimentados, sean antiguos o más nuevos, siempre de acuerdo con las enseñanzas y directrices del Papa. No es nada aventurado afirmar que sin tales cauces asociativos no hubiera existido la juventud católica que ha constituido el núcleo motor de la JMJ."
Por lo tanto, el modelo de joven que va por libre a misa a su parroquia, sin grupo, comunidad pequeña o asociación de referencia, parece ya completamente insuficiente.
Ser exigentes para que sean santos
"El Papa se dirigió a los jóvenes durante la JMJ con un lenguaje estimulante y exigente", recordó el cardenal de Madrid, " para proponerles el camino de la santidad, invitándoles a descubrir la voluntad de Dios sobre sus vidas y a responder con amor decidido. La pastoral juvenil ha de mantener constantemente esa interpelación personal; ha de ser capaz de ofrecer cauces para que los jóvenes puedan acceder al encuentro personal con Dios en Cristo y para ser capaces de ordenar su vida de modo duradero hacia Él. Ese ha de ser el objetivo de todas las actividades, acciones y planificaciones."
Tomar opciones determinantes
Y continuó el presidente de los obispos españoles: "Que los chicos y chicas, que se encuentran en un momento de la vida en el que han de tomar opciones muy determinantes de toda su existencia, puedan hacerlo en la perspectiva básica de llegar a ser santos en todo: en el estado de vida elegido; en la profesión para la que se preparan o que desempeñan; en el trabajo, en el ocio y en el disfrute de la creación y su belleza; en las relaciones de amistad; en la alegría y en el dolor".
