Sunday, May 20, 2012
   
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La verdadera ayuda que necesitamos

Durante la tragedia vivida en todo el país, causada por las lluvias, los salvadoreños demostramos que somos capaces de olvidarnos de rivalidades y volcarnos a ayudar a los más necesitados. Fue maravilloso ver los supermercados llenos de gente llevando coches abarrotados de bolsas de frijoles, agua, leche, arroz, pañales, cereales, etc., claramente para donar a los refugiados en los albergues.

Asimismo, en los centros de acopio, las iglesias y fundaciones benéficas. se podía observar desde niños hasta adultos mayores ayudando bajo la lluvia, colaborando para recibir, clasificar, preparar y enviar las donaciones de ropa y víveres. También cantidad de gente preparó comida y llegó hasta los albergues a ver qué necesidades tenía cada uno.

Además, fue impresionante la cantidad de correos electrónicos, mensajes de celular y de blackberry que hubo esos días, avisando adónde se podía llevar la ayuda y adónde hacía falta. Los salvadoreños nos unimos, en solidaridad hacia nuestros hermanos que están sufriendo terriblemente, sin importar para quién se estaba trabajando.

Los reportes del Ministerio de Salud son que hay varias zonas de alarma por el aumento de las enfermedades e infecciones respiratorias, las neumonías, enfermedades de la piel derivadas del contacto con el agua durante las inundaciones. En Ahuachapán, Morazán y La Unión han aumento las consultas por conjuntivitis.

La situación epidémica del dengue también se ha complicado en siete departamentos, causando algunas muertes. El estancamiento de agua podría multiplicar el número de afectados. Además hay cientos de personas que necesitan atención por golpes, por ansiedad y por depresión.

Otros países están enviando alimentos, productos de higiene personal, sábanas, frazadas, agua, medicamentos y herramientas para remoción de escombros entre otros artículos para reconstrucción de casas.

En contraste a la nobleza, generosidad, entrega y buena voluntad demostrada, a pesar de que familias enteras perdieron todo: familiares, casas, ropa, muebles y no tienen ni qué comer, y mucho menos medicinas para las epidemias que se vienen después, indigna que nuevamente UNFPA nos trata como retrasados mentales. Tal como lo ha hecho en otras ocasiones, "centra activamente su atención internacional en la salud reproductiva y los derechos reproductivos de los refugiados y personas desplazadas" (tal como lo describen ellos mismos) en "situaciones de emergencia" "para evitar embarazos no deseados…"

Se ha demostrado que para la ONU esos "derechos y salud reproductiva" incluyen todo tipo de métodos de control natal y el aborto. De nuevo se delatan descaradamente "donando" abortivos, cuando lo que hace falta es ayudar con necesidades básicas.

Ya la ONU ha sido cuestionada en varias ocasiones por hacer dinero cambiando comida por petróleo y por el tráfico y abuso de personas en África. Ahora sale al aire la película "Whistle Blower", basada en hechos reales, que muestra cómo la ONU, que dice luchar por los derechos humanos, realmente protege, defiende y hasta participa en el tráfico y violación de niñas inocentes.

Es preocupante leer en las noticias que también la Ministro de Salud dijo que en los albergues, donde personas sufren penurias, se les "están facilitando condones y métodos anticonceptivos".

A los salvadoreños que sí han ayudado a sus compatriotas, gracias por el valioso trabajo, que Dios los bendiga y que esta experiencia nos ayude a rezar más, a unirnos, a servir al prójimo y apoyar a los más necesitados.

*Columnista de El Diario de Hoy.

 

 


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